Parque Natural de las Hoces del Rio Duratón

Parque Natural de las Hoces del Río Duratón

A finales de Octubre de 2014, junto con mi amigo y fotógrafo Oscar J. González, visitamos algunos de los puntos singulares del Parque Natural de las Hoces del río Duratón. Este espacio protegido está situado en el noreste de la provincia de Segovia, aguas abajo de la villa de Sepúlveda. En esta zona el río se ha encajado en un profundo cañon, que en algunos lugares alcanza más de 100 metros de desnivel. En los altos farallones rocosos que culminan las hoces anidan casi 250 parejas de Buitres Leonados, acompañados de un buen número de Alimoches, Águilas Reales y Halcones Peregrinos. Los valores naturales de la zona se ven sazonados, además, mediante el valor añadido, tanto en el plano histórico como artístico, de la Ermita románica de San Frutos, la cuevas con grabados de la Edad del Bronce y el conjunto Arquitectónico de Sepúlveda. En esta ocasión, nuestro interés era fotografiar únicamente el paisaje otoñal de algunas de las zonas más pintorescas del Parque. Realizamos nuestra primera parada en las inmediaciones del Monasterio de la Hoz.

EduM-141025-0009

Vista Panorámica en la zona del Monasterio de la Hoz

Sigue leyendo

Anuncios

La Fregeneda: entre valles, túneles y puentes

Dice mi amigo Jesús Eloy que en La Fregeneda (Salamanca) se ve la luz al final del túnel. Pero sólo en alguno de los 20 túneles que se encuentran a lo largo de la conocida popularmente como “La ruta de los puentes”. Son 17 Kms. de recorrido a lo largo del tramo final de la antigua vía que unía La Fuente de San Esteban con Barca d´Alva, en la frontera portuguesa. Es una de las rutas más espectaculares que pueden recorrerse en la península, sólo comparable con las rutas más visitadas y reconocidas como la Garganta del Cares o la subida a la Cola del Caballo en Ordesa.

_MG_1029web

La vía fue construida a finales del S. XIX y es una impresionante obra de ingeniería para descender en pocos kilómetros desde los 483 m. sobre el nivel del mar de la Estación de La Fregeneda, hasta los 155m de la frontera portuguesa.

_MG_1168web

A lo largo del recorrido de 17 km. nos encontramos con 20 túneles y 13 puentes de hierro que nos llevan por un paraje agreste y salvaje, colgados sobre el río Águeda hasta que desemboca en el padre Duero, espectacular y maravilloso aquí, mientras abandona las tierras de Castilla y león.

_MG_1041web

Esta ruta no es apta para gente con vértigo. Andando por aquí se consume tanta adrenalina como tortilla de patata y es una pena el estado de abandono, teniendo en cuenta que es uno de los rincones más maravillosos de Castilla y León. Difícilmente en cualquier otro lugar se puede unir de forma tan llamativa la naturaleza salvaje con una tecnología o ingeniería digna de admiración.

IMG_1200web

_MG_1046web

Hemos hecho el recorrido con un amigo, Jose María Fraile, seducido desde hace años por el encanto de estos lugares. Su equipo de trabajo ya ha redactó un Estudio y dos Proyectos diferentes a petición de distintas administraciones para la recuperación o acondicionamiento de la ruta. Desafortunadamente, los políticos no han dado el paso firme de ejecutarlos y de ahí el estado actual de abandono. En el año 2000 se declaró esta Línea Férrea como Bien de Interés Cultural, respondiendo y haciendo justicia a distintas iniciativas. Pero la realidad es que, a día de hoy, está prohibido el acceso al recorrido por cuestiones de seguridad. Las vías son propiedad de ADIF y en última instancia es la empresa responsable de cuanto acontezca en la vía. La Asociación “Todavía” intenta recuperar el trazado, aportando tablas para la seguridad, a base de donativos de 10€ para cada tabla. Una simpática idea que terminará moviendo otras cabezas y otros bolsillos.

Os dejo un video que he editado como recuerdo de un gran viaje interior de esos que nunca olvidas. Solo espero que os guste. Y si queréis compartirlo, en vuestras manos queda. Mas abajo también podrás acceder a la galería fotográfica con más imágenes de la Ruta.


GALERÍA FOTOGRÁFICA

Textos: Robados a Jesús Eloy García Polo y a Jose María Fraile